Arquitectura: El Proyecto Arquitectónico

Arquitectura: El Proyecto Arquitectónico

 

Arquitectura: El Proyecto Arquitectónico

Arquitectura: El Proyecto Arquitectónico

Para definir qué es un proyecto arquitectónico tenemos que hacer referencia al conjunto de planos, esquemas, descripciones… utilizados para plasmar en un papel la idea o el diseño de cualquier edificación. Es un proceso clave en cualquier proceso constructivo y se ha de realizar antes de proceder a la construcción final de la obra. En general el proyecto es el desarrollo completo del diseño de la edificación incluyendo la distribución de usos y espacios, así como los materiales necesarios para ello, quedando detallado en este proyecto qué uso y finalidad tendrá cada uno de los materiales que aparecen en él, todo ello acompañado de dibujos desde diferentes vistas para una mayor comprensión y más perfecta ubicación en la obra.

Cada proyecto tiene una personalidad propia que viene dada por el arquitecto que lo realiza. Para esto es clave la interpretación que éste haga de cada fase del mismo, de tal forma que durante el proceso previo a la materialización del proyecto en el papel el arquitecto desarrollará una labor de investigación que determinará el resultado final, y que servirá de guía a lo largo de todo el proceso de realización del proyecto, la obra.

Para la preparación y elaboración del proyecto podemos establecer tres actividades fundamentales a realizar:

– Planteamiento inicial: En esta fase es en la que el arquitecto se reúne con el cliente final y éste da las ideas que tiene para la futura construcción. En esta fase el cliente y el arquitecto tienen que dejar definidos varios aspectos como el presupuesto disponible, el terreno en el que se va a edificar, el tipo de edificación que quiere… Es donde el proyecto va tomando forma.
– Interpretación: En esta fase el arquitecto, una vez recogidas las ideas del cliente, se encarga de estudiar la viabilidad de esas ideas. Tendrá que estudiar el terreno (qué tipo de terreno es, qué clase de materiales serán más convenientes en ese terreno y si coinciden con los elegidos por el cliente, sustitución de los materiales inadecuados por otros que sí sean aptos y estén acorde con los elegidos inicialmente por el cliente…), los materiales, la ubicación exacta dentro del terreno asignado…
– La investigación: como hemos comentado el arquitecto tiene que realizar una labor de investigación para poder plasmar en el papel todos los detalles que puedan afectar a la construcción, para lo cual toma los datos obtenidos en las fases previas e investiga todos los detalles.

Una vez superadas estas fases se procede a hacer un programa de diseño del proyecto en el que aparecerán las distintas partes de la futura construcción, tales como habitaciones, baños, cocinas… estableciendo las relaciones que entre estas estancias vaya a existir (el salón estará comunicado con la cocina, el dormitorio principal con el baño…).

A partir de aquí empieza el diseño, primero con una primera propuesta o hipótesis, que de seguro se cambiará según vaya avanzando el proceso, a la que sigue un proceso de zonificación (proceso por el cual se ordenan los elementos establecidos en el programa), un esquema y el partido. El partido lo consideramos como la materialización, dar forma a los espacios diseñados para que cumplan con su función.

Con esta información ya podemos crear un anteproyecto para presentar a nuestro cliente, que lo aceptará o no, y sobre el que se harán las modificaciones necesarias.

Una vez que el cliente da el visto bueno al anteproyecto, tras los cambios que hayan sido necesarios, se procede a la elaboración del Proyecto Básico que se presentará en los organismos oficiales para la obtención de permisos y licencias necesarias. Una vez resueltos los trámites burocráticos se elabora el definitivo Proyecto de Ejecución que será el que se utilice para la construcción de la obra.

Proceso de Rehabilitación de Casas

Proceso de Rehabilitación de Casas

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Tejado necesitado de rehabilitación.

Es un hecho que nuestras viviendas se van deteriorando con el paso de los años, las inclemencias meteorológicas, etc. En nuestro país casi la mitad de las casas tienen más de 30 años y además están necesitadas de ciertos cuidados.
En general los cuidados más llamativos, o simplemente más necesarios, suelen encontrarse en las zonas exteriores de las casas, ya que en el interior solemos tener más cuidado, o más atención con los desperfectos que se vayan ocasionando en el día a día.
Todos hemos visto, y vemos a menudo, casas con las fachadas en un estado bastante deteriorado, aunque el interior de la mayoría de éstas esté en perfecto estado.

A la hora de proceder a una rehabilitación de cualquier tipo, ya sea interna, externa o ambas, tendremos que tener en una serie de puntos clave para acometer dichos arreglos, según el Colegio de Aparejadores de Madrid.

Lo más importante, como en la mayoría de aspectos de la vida, es la prevención contra los desperfectos o deterioros, es decir, que cuanto más cuidemos, observemos y mimemos nuestra casa menos trabajos de rehabilitación tendremos que realizar y, por tanto, más económico nos resultará, porque tenemos que tener en cuenta que cualquier tipo de reforma o arreglo en nuestra vivienda conllevará una serie de gastos, más allá del mero trabajo a realizar.

En viviendas con más de 30 años de existencia son obligatorias las Inspecciones Técnicas de Edificios (ITE) las cuales serán más fáciles de superar si llevamos un mantenimiento periódico y damos buen uso a la construcción. Esto se nota mucho más en edificios que en casas unifamiliares, costando mucho más trabajo realizar una buena prevención del edificio, simplemente por la cantidad de personas que lo utilizan.

Podemos pensar que esto de la prevención es sólo para algunos, que no todos tenemos que cuidar las edificaciones (esto sucede más en edificios que en casas particulares, pues éstas se sienten como algo más propio que los edificios, de los que sólo sentimos como nuestro la parte en la que habitamos), pero esto es un error, y bastante grande.
El cuidado y la “conservación en buen estado de la edificación mediante un adecuado uso y mantenimiento” es una obligación que viene impuesta en la Ley de Ordenación de la Edificación (LOE). Con esta y algunas otras afirmaciones en el mismo sentido, la LOE nos está diciendo que nosotros somos responsables del estado de nuestras viviendas, de su cuidado y de su mantenimiento, así como de la rehabilitación en el caso de que sea necesaria.

Una vez llegados al punto de tener que proceder a la rehabilitación de nuestra vivienda lo primero que tenemos que hacer es solicitar la licencia urbanística, además de todas las autorizaciones administrativas necesarias según la normativa y la comunidad, para realizar el proyecto de rehabilitación, que deberá ser dirigido por un arquitecto o arquitecto técnico que se encargará de todas las fases de la obra (materiales, oficios, pagos…), además de haber preparado con anterioridad la rehabilitación de la casa en sí, valorando las necesidades de reparación, sustitución, eliminación… de cada parte de la edificación.

A esta valoración le seguirá la elaboración de un proyecto técnico en el que se reflejan todas las fases de la obra, elemento imprescindible sólo si se van a realizar actuaciones sobre elementos estructurales de la casa, pudiendo así controlar la correcta ejecución de cada una de ellas y llevar, consecuentemente, un control de gastos.

Todas estas actuaciones deberán, en el caso de los edificios, ser anotadas en el Libro del Edificio, para un correcto mantenimiento y seguimiento.

Para la rehabilitación de casas deberemos siempre consultar las posibles ayudas económicas que pudieran estar activas en el momento de la misma.

 

Vivir en Casas Flotantes

Vivir en Casas Flotantes

Vivir en Casas Flotantes

Casas Flotantes en Amsterdam

Lo que empezó siendo una necesidad para la adaptación a ciertos lugares en los que no se podían construir edificaciones normales y corrientes se está convirtiendo hoy en día en una moda. Las casas flotantes se han convertido en un reclamo y en el objetivo de muchísimas personas a las que les atrae tanto el modo de vida que se desarrolla en este tipo de viviendas, como las propias viviendas en sí.

Y es que tanto la armonía arquitectónica como el estilo de las casas flotantes dotan de una personalidad única a estas casas, lo que las hace más y más atractivas. En Amsterdam por ejemplo vemos un sinfín de casas flotantes a lo largo de los canales. En ellas además podemos ver el estilo de vida de las personas que las habitan, ya que suelen disponer de grandes ventanales desde los que se puede ver el interior de las casas y además es muy típico también estar en las terrazas que tienen acondicionadas, desde las que tomar un buen desayuno sentado sobre los mágicos canales.
También podemos alojarnos como turistas en algunas de ellas, ya que algunas ofrecen servicio de hotel, lo cual suele ayudar a los propietarios a sufragar los elevados gastos que estas viviendas tan chic ocasionan.

Estas de los canales de Amsterdam son unas de las más demandadas a nivel global y alcanzan precios desorbitados, debido a la gran demanda y, sobre todo, a la escasez de puntos de amarre para estas embarcaciones. Porque al final son eso, embarcaciones construidas para ser habitadas, con todos los lujos en la mayoría de los casos, más que para navegar.

Una de las mayores ventajas que encontramos de vivir en una casa flotante es la sensación de libertad, de estar viviendo en un mundo aparte, por muy cerca que estemos de tierra firme.

Además de en Amsterdam, que es lo más “cercano” y famoso que tenemos de España, existen este tipo de casas a lo largo y ancho del globo. Sirva como ejemplo de esto las casas flotantes del río Murray, en Australia, donde puedes encontrar fácilmente alguna para alquilar, con opciones desde dos hasta doce plazas de capacidad.
Si nos vamos un poco más al norte y al oeste, Canadá sin ir más lejos, podemos encontrar en las zonas de los grandes lagos como Quebec y Ontario estas casas que aquí se utilizan como reclamo turístico, anunciándose incluso como “las capitales de las casas flotantes”.
También en Reino Unido encontramos embarcaciones de manga estrecha, conocidos como narrowboats, utilizadas en su origen para el transporte de combustible, materias primas…

En Colombia también han optado por ofrecer los servicios de las Boathouses entre sus reclamos turísticos, aunque son muchos los residentes allá que empezaron utilizándolas como viviendas de ocio y vacaciones, pasando en los últimos tiempos, a ser cada vez más extendido su uso como viviendas residenciales para todo el año. En esta zona se ha optado por este tipo de construcciones ya que habilita un tipo de turismo sostenible y que permite visitar y conocer las comunidades indígenas sin causar ningún impacto medioambiental en ellas, permitiendo que estas comunidades obtengan unos ingresos que de otra forma sólo podrían obtener explotando sus recursos naturales, lo cual exige de mucho mayor esfuerzo físico, en la mayoría de los casos.

Otro de los puntos a destacar de estas construcciones son los sistemas de evacuación de residuos, basuras, etc.. ya que tienen que ser extremadamente cuidadosos con no tirar ninguno de esos residuos al agua, que es su hábitat. Para esto suelen disponer de moto bombas que se encargan de extraer los residuos para su correcta eliminación.

Así que ya sabes que si lo que estás buscando es la tranquilidad y la inigualable sensación del vaivén del agua, lo tuyo es una casa flotante.