Proceso de Rehabilitación de Casas

Proceso de Rehabilitación de Casas

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Tejado necesitado de rehabilitación.

Es un hecho que nuestras viviendas se van deteriorando con el paso de los años, las inclemencias meteorológicas, etc. En nuestro país casi la mitad de las casas tienen más de 30 años y además están necesitadas de ciertos cuidados.
En general los cuidados más llamativos, o simplemente más necesarios, suelen encontrarse en las zonas exteriores de las casas, ya que en el interior solemos tener más cuidado, o más atención con los desperfectos que se vayan ocasionando en el día a día.
Todos hemos visto, y vemos a menudo, casas con las fachadas en un estado bastante deteriorado, aunque el interior de la mayoría de éstas esté en perfecto estado.

A la hora de proceder a una rehabilitación de cualquier tipo, ya sea interna, externa o ambas, tendremos que tener en una serie de puntos clave para acometer dichos arreglos, según el Colegio de Aparejadores de Madrid.

Lo más importante, como en la mayoría de aspectos de la vida, es la prevención contra los desperfectos o deterioros, es decir, que cuanto más cuidemos, observemos y mimemos nuestra casa menos trabajos de rehabilitación tendremos que realizar y, por tanto, más económico nos resultará, porque tenemos que tener en cuenta que cualquier tipo de reforma o arreglo en nuestra vivienda conllevará una serie de gastos, más allá del mero trabajo a realizar.

En viviendas con más de 30 años de existencia son obligatorias las Inspecciones Técnicas de Edificios (ITE) las cuales serán más fáciles de superar si llevamos un mantenimiento periódico y damos buen uso a la construcción. Esto se nota mucho más en edificios que en casas unifamiliares, costando mucho más trabajo realizar una buena prevención del edificio, simplemente por la cantidad de personas que lo utilizan.

Podemos pensar que esto de la prevención es sólo para algunos, que no todos tenemos que cuidar las edificaciones (esto sucede más en edificios que en casas particulares, pues éstas se sienten como algo más propio que los edificios, de los que sólo sentimos como nuestro la parte en la que habitamos), pero esto es un error, y bastante grande.
El cuidado y la “conservación en buen estado de la edificación mediante un adecuado uso y mantenimiento” es una obligación que viene impuesta en la Ley de Ordenación de la Edificación (LOE). Con esta y algunas otras afirmaciones en el mismo sentido, la LOE nos está diciendo que nosotros somos responsables del estado de nuestras viviendas, de su cuidado y de su mantenimiento, así como de la rehabilitación en el caso de que sea necesaria.

Una vez llegados al punto de tener que proceder a la rehabilitación de nuestra vivienda lo primero que tenemos que hacer es solicitar la licencia urbanística, además de todas las autorizaciones administrativas necesarias según la normativa y la comunidad, para realizar el proyecto de rehabilitación, que deberá ser dirigido por un arquitecto o arquitecto técnico que se encargará de todas las fases de la obra (materiales, oficios, pagos…), además de haber preparado con anterioridad la rehabilitación de la casa en sí, valorando las necesidades de reparación, sustitución, eliminación… de cada parte de la edificación.

A esta valoración le seguirá la elaboración de un proyecto técnico en el que se reflejan todas las fases de la obra, elemento imprescindible sólo si se van a realizar actuaciones sobre elementos estructurales de la casa, pudiendo así controlar la correcta ejecución de cada una de ellas y llevar, consecuentemente, un control de gastos.

Todas estas actuaciones deberán, en el caso de los edificios, ser anotadas en el Libro del Edificio, para un correcto mantenimiento y seguimiento.

Para la rehabilitación de casas deberemos siempre consultar las posibles ayudas económicas que pudieran estar activas en el momento de la misma.